
La forma correcta de aplicación es la siguiente:
1-. Limpiar bien la piel con un baño y exfoliarla para que no queden residuos de suciedad y eliminar las células muertas.
2-. Es recomendable utilizar unos guantes de plástico/silicona a la hora de aplicar el producto, así evitaremos que se manchen las palmas de las manos. De no utilizar guantes, lavar bien las manos con agua y jabón.
3-. Debe aplicarse de forma uniforme en todas las zonas del cuerpo, en especial en rodillas y codos que es donde se acumula el producto dando lugar a anti-estéticas manchas. El truco está en aplicar una cantidad generosa de autobronceador, así evitarás huecos y manchas en la piel.
4-. Es importante aplicarlo también en zonas menos visibles como las orejas o la nuca para que no se note la diferencia de color con el rostro.
Mantén tu bronceado por más tiempo de forma segura y sin producir daños nocivos a la piel.
#BronceadoSeguro 🙂